Francisco María de Arámburu Mendiaraz (Beasaín, 1838)

Su partida de bautismo reza: 

       "El dia Veinte de Diciembre de mil ochocientos treinta y ocho á las siete dela noche nacio y al dia siguiente por la tarde yo el infrascrito Presbitero teniente Rector dela Parroquia matriz de esta Maria dela Assumpcion de esta Vila de Beasain bautizé a Francisco Maria, hijo legítimo de pedro Maria de Aramburu natural de esta villa y maria Gabriela de Mendiaz (sic) natural de Gaviria, y ambos vecinos de esta. Abuelos paternos Martin Ygnacio de Aramburu y Manuela de Orue naturales y vecinos que fueron de esta Villa. Maternos Jose Joaquin de Mendiaz (sic) natural de dicho Gaviria, y Magdalena de Yrizar natural de Ezquioga. Fueron sus padrinos Francisco Maria de Aramburu natural y vecino de esta sobredicha Villa y Catalina de Zanguitu natural de Zumarraga, y residente en Gaviria á quienes adverti el parentesco espiritual y lo demas que previene el Ritual Romano. Y para que conste firmé.
Dn. Juan Manuel de Zunzunegui"

El Bisabuelo Carlista

Nuestro bisabuelo, de apodo Beltza (negro en vascuence) por el color oscuro de su piel, fue teniente-coronel de las partidas guipuzcoanas en la tercera guerra, que transcurrió entre 1872 y 1876.

En Recuerdos de la Guerra Carlista (1872-1876) de F. Hernando, éste narra la llegada del general Lizárraga a Beasain:
"(...)y pasando por medio de la policia y guardia civil, que llenaba las estaciones, se  bajó del tren en Beasain para hacer el alzamiento en las cercanías. Le habían prometido que acudirían á aquellas inmediaciones 300 hombres armados para recibirle en la noche del 8; acudió al lugar de la cita y solo encontró siete al mando de un antiguo carabinero llamado Aramburu. El verse al frente de tan pequeño ejército no desanimó á Lizárraga; ántes por el contrario, tomó el mando y excitó á todos los presentes, que entre jóvenes y viejos armados y sin armas llegaban á 21, á que pusieran(...) En efecto, á los pocos dias respondieron á sus excitaciones Uria en Azcoitia é Iturbe en Azpeitia, sacando ámbos de sus respectivos pueblos, en la noche del 16, unos 60 hombres, entre ellos algunos de buenas familias"

Así en los Apuntes históricos del general Lizárraga, éste comenta:
(...) salí al campo á principios de Enero de 1873 con solo 7 hombres. A los pocos días reuní ya sesenta y con ellos me lancé a la ardua empresa de conquistar la provincia de Guipuzcoa, sembrada de fortificaciones, cruzada de numerosas fuerzas enemigas y lo que era peor, predispuesta contra los carlistas por las tropelías del rebelde cura Santa Cruz"

Sin embargo, a pesar de la enemistad que existió entre los carlistas de Lizárraga y los del cura, Beltza aparece citado en el libro Divagaciones Apasionadas (1916) de Pío Baroja como miembro de la partida de Santa Cruz. En el capítulo en que comenta cuál fue el final de cada miembro de la partida, afirma:
"Belcha (Francisco Maria de Aramburu), ex carabinero, que había producido el descarrilamiento de Isasondo y fusilado a su maquinista francés Drau y al jefe de la estación, Echevarría, desaparece."

En Zalacaín el aventurero, Libro Segundo: Andanzas y correrías Capítulo III, describe a los guerrilleros:
"Ninguno de la partida tenía mal aspecto ni aire patibulario. La mayoría parecían campesinos del país; casi todos llevaban traje negro, boina azul pequeña y algunos, en vez de botas, calzaban abarcas con pieles de carnero, que les envolvían las piernas".
En este libro explica su apodo "A Belcha (el negrito) le llamaban así por ser pequeño y moreno"

Pío Baroja, contrario a la causa carlista, describe la partida como una suerte de bandoleros. Probablemente sus conocimientos de estrategia militar los asemejara a estos: "La fracasada toma carlista de Oyarzun la atribuía el Diario de San Sebastián al
ya nombrado "fulanismo" carlista: "El ataque se dio sin orden ni concierto pues allí todos querían ser jefes para ordenarlo: basta saber que Belcha, con sus insignias de capitán, cuestionaba con otros si debían o no situarse en determinados puntos, a lo cual se oponían los que sólo aparecían como simples soldados" dice Rodríguez de Coro en Guipúzcoa en la democracia revolucionaria(1868-1876).

Sobre el descarrilamiento de Isasondo y las muertes que señala Baroja no hemos encontrado referente histórico. En sus Apuntes, confirma el general Lizárraga que "con (...) la fuerza de Santa Cruz sumisa", fue él quien cayó por sorpresa sobre la columna Loma en Isasondo el 28 de julio de 1873.

Noticia sobre su pertenencia a la partida aparece también en Historia de España en el siglo XIX de Pi y Margall y en idénticos términos en la Historia general de España desde los tiempos primitivos hasta la muerte de Fernando VII de Modesto Lafuente:
".. la partida del estudiante Lazcano, en la cual iba el ex carabinero Francisco María Aramburu (a) Beltza: ..."

(José Ramón Garmendia, conocido como "el estudiante de Lazcano", estudiante de Teología que se echó al monte, entre sus acciones el incendio de la estación de Hernani, y la especialidad de quemar los libros del Registro Civil)


Antepasados                                Documentos

ecoestadistica.com
Partidas
B bautismo
M matrimonio
Descarrilamiento de un tren en Icazteguieta por las partidas carlistas
Grabado Francés
Bandera pirata de la partida con el lema "Guerra sin cuartel"
Fotografía de la Partida tomada en San-Juan-de-Luz. Sentado, con barba, Manuel Santa Cruz.
Museo Vasco de Bayona

"Los rostros melados, las frentes anchas, los ojos de un alegre brío, todos: tenían una apariencia de hermandad campesina, como esas cuadrillas de segadores que devoran el pan moreno a la sombra de un camino. Ninguno mostraba duelo por dejarle, que era mayor en todos el afán de la guerra".
Gerifaltes de Antaño, Valle-Inclán
Qué ocurrió con Beltza tras la guerra civil

Pío Baroja detalla en D.A. (1918) lo que -según él- el destino deparó a los componentes de la partida: Así, Praschcu fue fusilado por Montserrat; el corneta de Lasala fusilado también por los carlistas; Ollarra, el gallo se une a Cabrera a favor de Alfonso XII; Garmendia, el estudiante de Lazcano vive en Francia; Portueche es cura en París; Caperuchipi emigra a Argentina; Arroschco se hace pelotari; el lechugino reside en Vera; Egoscué fusilado por Santa Cruz; Soroeta muerto en la batalla; y Beltza, desaparece.

Peor suerte le asigna un documento hallado en el archivo del ayuntamiento de Oyarzun "Comunicación de la autoridad militar para que se haga constar la muerte del cabecilla carlista, apodado Belcha"

Según el relato familiar, Beltza cruzó la frontera de Francia tras la derrota carlista, precipitada por la entrada de Primo de Rivera en Estella tras la victoria de Montejurra el 16 de febrero de 1876. El Rey, tras prometer "volveré", cruzó la frontera de Arnéguy el 28 de febrero de 1876. Desde Francia nuestro bisabuelo hizo llamar a su novia, Josefa Francisca Muguerza Yriarte de Albiztur, nuestra bisabuela, para casarse.

Tras su vuelta a España se establecerá definitivamente en Vizcaya. Sus hijos nacen en Albiztur (1877), Beasain (1880) Plencia (1883), Erandio (1887) y Sestao (1889 y 90), donde se acaban de fundar los hornos en 1888. A través de las partidas de nacimiento de sus hijos podemos averiguar algunos datos.

En 1877 en la partida de nacimiento de su primera hija, María Custodia, ante el juez de Albiztur, Francisco afirma tener "cuarenta y cuatro años cumplidos" (aunque tiene 39). Residen en el barrio de Ergoena, en Albiztur. Aunque no señala su profesión, indica la de su mujer y los padres de ambos, todos labradores. El apellido Mendiaraz de su madre aparece como "Mendiá". Los padrinos son Francisco Ignacio Arrúe, labrador y Juan José Oñaederra, natural de Azcoitia y de profesión organista.

En 1880 está en Beasaín, donde nace su hija María Micaela.En esta partida se declara "confitero, domiciliado en la calle Mayor,  nº 9". Su esposa se dedica "a las ocupaciones de su sexo". De los abuelos sólo sobrevive Dña. Dolores Yriarte que vive con el matrimonio. ¿Habrían dejado el caserío de Albiztur? Es posible. Los hermanos varones Muguerza Yriarte deciden dejar España rumbo a Ecuador, donde viven sus descendientes. Los testigos son Martín Lasa, beasaindarra , confitero también y domiciliado en la calle Mayor, nº 3 y Manuel Otegui, natural de Isasondo, portero y domiciliado en la casa concejil.

En 1883 están en Plencia (Vizcaya). Allí reside su hermano Jose Martín casado con Donata Laucirica. De allí sabemos que los de la farmacia Arámburu son parientes, y con ellos pasará la guerra civil del 1936 un nieto de Beltza de 6 años. Otro nieto, su hermano, era capitán del tercio de requetés Nª Sra. de Begoña. Un nieto de José Martín, Gumersindo Larrabe Arámburu era concejal en esas fechas.

En 1887 en Erandio (Vizcaya), donde viven, nace una hija a la que llama Donata, como su cuñada  de Plencia.  Como testigos ante la alcaldía, Ignacio de Aurrecoechea, carpintero y Eusebio Berreteaga, cestero. Ambos firman "haciendolo otro por el declarante que dijo no saber".
Cuenta entonces 47 años (Francisca 32) y es jornalero.

En 1889 ya están en Sestao (Vizcaya). En 1990 hace constar que es jornalero de 51 años y vecino de Sestao en la partida de nacimiento de su hija Filomena, en la calle La Vizcaya, 48 2º. Sólo vive la abuela Dolores, con 93 años, en Deusto. Testigos Asensio Lesaca, jornalero y Joaquín Trabenca, alguacil.


Nuestro Tío Juanito

Existen asimismo referencias a nuestro pariente Juanito Muguerza Yriarte, nacido el 18 de julio de 1850, cura en Artadi barrio de Zumaya (Guipúzcoa), conocido por su extraordinaria fuerza. Según el relato familiar, atendía algunas pequeñas parroquias en Artadi desplazándose a lomos de un burro. En una ocasión éste se negó a atravesar un río, y Juanito resolvió echárselo al hombro y pasar el río con él a cuestas. Algún parroquiano que vio la escena difundió el relato. Todavía hace unos pocos años seguía vivo el recuerdo de este cura en esa zona de Guipúzcoa.

No puede ser otro que este Muguerza del libro La Cruz sangrienta: Historia del cura Santa Cruz de Gaëtan Bernoville (1928):
"El confidente preferido por Santa Cruz era Muguerza, el palankari de Albistur, de prodigiosas fuerzas. Con un pichet manchado de mosto (largo tubo de metal que sirve para extraer el vino de las cubas) encajado en el dedo meñique acostumbraba a poner su firma en las paredes de las tabernas. Aún hoy se muestra con respeto en su pueblo nativo una de esas originales firmas. (...) tenía en sus biceps argumentos para hacer respetar esas indiscreciones que son La Ley de la Guerra. Aquellos hombres eran la encarnación del alma vasca"

Según la historia familiar, firmaba a pulso con un pellejo lleno de vino en la pared.

"Encontrándose en Elduayen en casa de su hermana, supo la noticia de que Muguerza, su fiel amigo (...)"

Y en Historia de las Guerras Carlistas de José Extramiana (1980):
"Entre los confidentes se recuerda por su notabilísima ligereza y vivacidad de piernas, el llamado Erbiya... Pero entre todos fue extraordinariamente apreciado por el Cura el célebre Muguerza, famoso palankari de Albistur de fuerzas tan hercúleas..."

"La orden de rendición dada a Arechavaleta o el incendio de la estación de Beasain dan testimonio de la acción enérgica de Santa Cruz. La más frecuente es la actividad de "comando", pero a veces, un solo hombre, por su propia iniciativa, decide asestar un golpe audaz. Las acciones individuales de Beltxa tuvieron gran resonancia"

El Santa Cruz citado no es otro que Manuel Santa Cruz Loidi, el cura Santa Cruz, célebre sacerdote y guerrillero carlista guipuzcoano que conspiró contra la Monarquía liberal de Isabel II, a favor del partido carlista. Detenido y llevado a fusilar en varias ocasiones. En junio de 1873 atacó el fortín de Endarlaza, en el que fusila a los prisioneros, colmando la paciencia del Estado Mayor carlista que decide cortar toda posibilidad de superviviencia al cura. Condenado a muerte por ambos bandos, es derrotado al fin por Lizarraga, marcha a Francia pero es detenido y expulsado del territorio. Residirá  en Londres y finalmente marchará de misionero a Jamaica y luego a Colombia. Murió en agosto de 1926 en su pueblo de Pasto (Colombia).

Personaje protagonista de Gerifaltes de antaño (1909) de Ramón María del Valle-Inclán

Entre 1873 y 1926 predominó una visión profundamente negativa del cura Santa Cruz, y de estas partidas guipuzcoanas, fomentada tanto desde el campo liberal y republicano -por Pirala, por ejemplo, o de manera más cruda, por Pío Baroja, como hemos visto- como desde el carlismo oficial, empezando por Francisco Hernando, que había sido secretario de Lizárraga.

Aunque de forma paralela aparecieran algunas defensas puntuales de Santa Cruz, y su memoria poseyese cierta aureola mítica en ambientes populares -materializada, entre otras formas, en canciones- la leyenda negra se impuso. A partir de su muerte tendría lugar una recuperación del personaje, que provendría primeramente, de las filas del integrismo: su lider Juan de Olazábal dio a la luz en 1928 el libro El Cura Santa Cruz Guerrillero, con numerosa información y tono hagiográfico. Comenzó La reconsideración de Santa Cruz por parte de la literatura y la historiografía carlista.

Es el protagonista de Santa Kruz Apaiza (1929) de Orixe. En él se cita  un gran amigo de Santa Cruz, de nombre Muguerza, que vivía en un caserío de Albiztur.

"Ajola gutxi ala ere Santa Kruzi. Tolosan iru liberal pusilatu zitula esaten dio Lizarragak Eliori, berari berri eman gabe, bere eskubidez, eta odolzale bat zala. Liberalak bera ezin arrapatu baitzuten, aren adiskide ta lagunekin makur jokatzen ziran. Albizturko baserri batean Santa Kruzen adiskide aundi bat bizi zan, Mugertza izena. Adiskide zulako, ez bestegatik il omen zuten beltzak. Ordañak artu zituzten apaizarengandik. Goiz batean Tolosara jo zun sei mutillekin. Tolosako Zumardi txikian iru begirari edo zentinela atera zitzaizkion. Gaizki-esaka ta eskainka ta ekin-naiean asi omen ziran, eta Santa Kruzenak tiroz bere artan utzi. Tiro-otsetara zerkausi aldetik an datoz beltzak. Eriosuar aldegiten du apaizak Zumardi aundi aldera. Bidean dagon pabrikako leio betetik beltzetako batek eskupeta zuzentzen du Santa Kruzengana, ta , asmatutko ote du? —Etzun utsegingo noski, emakume batek besotik elduta saiestu ezpalio. Bidea gora Gaztelura sartu zan apaiza."

Mucho más reciente es la pastoral escrita en dialecto suletino por Junes Casenave "Santa Kruz güdülari" (1992)


                                      Índex               
     
          Genealogía Bustinza
        
     Genealogía Aramburu

                           Beltza

                           Foro

Ni carliste naiz, ta Espanie babestuco dot il marte (Soy Carlista y defenderé a España hasta la muerte).
Manuel Santa Cruz
Sobre sucesos de la partida

El descarrilamiento de Isasondo


A pie de página añade el autor lo siguiente:
" Son curiosos los detalles. A las 4 de la mañana del 7 de marzo, se presentó en Isasondo la partida del estudiante de Lazcano, en la cual iba el ex carabinero Francisco María Aramburu (a) Beltza: obligóse al capataz Mugica á levantar un rail en el segundo puente de hierro entre los kilómetros 585 y 586, y colocar petardos sobre la vía. Salió el tren diario de Beasain á las seis de la mañana, y después de oir la detonación del petardo, los carlistas que se hallaban en la trinchera del kilómetro 585, dispararon sobre aquél creyendo no pararía; pero como el maquinista oyese la detonación del segundo petardo se detuvo antes de llegar al puente. Entonces los carlistas hicieron apearse á los viajeros y empleados, obligando al maquinista á que abriese el regulador y se bajase de la máquina, dejando escapar el tren, que pasó por el puente salvando el rail levantado, descarrilando después todo él en la curva inmediata, destrozándose y destrozándolo todo. Lleváronse presos al anciano maquinista Mr. Drau y al jefe suplementario Sr. Echevarría, dejando en libertad á otros que también prendieron y á los viajeros. Grande empeño mostró la empresa en rescatar aquellos dos desgraciados, que fueron fusilados á los cinco días, y cerca de dos meses después ofició Lizárraga a don Marcelino Ugalde para que fuera á ponerlos en libertad" - Historia Contemporánea

En el texto indica "Rehechos del susto y sorpresa 23 carabineros que iban en el tren, atacaron á los carlistas á la bayoneta, y les obligaron a retirarse á una altura(…)"